Considerando que el Boro es uno de los 109 elementos presentes en nuestro planeta, no debería sorprendernos que esté en nuestro alrededor. Aunque no existe puro en la naturaleza, el Boro combinado con oxígeno y otros elementos da origen a sales llamadas comúnmente "bórax".
Dado que varios tipos de bórax han sido una parte integral de la naturaleza desde la formación de la tierra, es natural que haya sido utilizado de las más diversas formas desde el comienzo de la civilización. Se dice que el bórax fue usado primero por los egipcios en el proceso de momificación y luego por los romanos en la manufactura del vidrio.
El primer uso de bórax verificado históricamente fue realizado por los árabes en el siglo 8 d.C. Los orfebres utilizaban el bórax como soldadura y pulimento. La palabra bórax deriva de la palabra Árabe buraq o baurach que significa lustre o brillo.
Durante los siguientes siglos el bórax se convirtió gradualmente en una parte del desarrollo técnico y económico de Europa gracias a los mercaderes de Venecia que importaron el tincal (nombre en Sánscrito del bórax) del "plateaux" tibetano.
Alrededor de cuatro siglos y hasta el comienzo de la producción a escala industrial en Larderello en Italia, el bórax se mantuvo como un tesoro extraño transportado desde el lejano Oriente a lo largo de las rutas de caravana.
Hoy en día, aunque los depósitos de bórax son todavía raros y están concentrados en algunas áreas de la tierra (Turquía, California y los Andes) el uso del Boro en sus variadas formas se ha diversificado tan ampliamente que sus compuestos se utilizan para la producción de elementos esenciales para la vida moderna en casi todos los sectores productivos. Aunque usted no se de cuenta, el boro está presente en todos los aspectos de nuestras vidas.